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No es un nuevo tipo de aurora, es un fenómeno óptico que desafía cualquier explicación

22/08/2018 - 13:56
  • Unos aficionados descubrieron una aurora boreal algo particular
  • Esta curiosidad nocturna se bautizó originalmente como 'Steve'
  • El fenómeno despertó el interés de centenares de científicos
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Imagen: Wikipedia

Hace aproximadamente un año, unos aficionados descubrieron en el cielo nocturno de Canadá una aurora boreal algo singular. Había algo en ella que la hacía completamente diferente a las demás, tanto, que un equipo de investigadores y la propia NASA determinaron que estaban frente un nuevo tipo de aurora.

Esta curiosidad nocturna se bautizó originalmente como 'Steve'. Fue descubierta formalmente en 2017 por un grupo de observadores de Alberta, Canadá, y no tardó en despertar el interés de centenares de astrónomos. Si hay algo que la haga tan especial y diferente al resto de auroras boreales, es que aparece en el cielo como una cinta de luz violeta y verde.

Los científicos colaboraron con los observadores de auroras para analizar las fechas y horas de las apariciones de Steve. Incluso investigaron con datos que proporciona el satélite Swarm de la Agencia Espacial Europea (ESA) para medir con precisión el campo magnético de la Tierra y determinar las condiciones que causan este curioso fenómeno.

A pesar de su similitud visual con las auroras, una nueva investigación publicada a través de Geophysical Research Letters confirma que Steve es ocasionado por un proceso totalmente diferente y que, de momento, desafía cualquier explicación.

Es bien sabido por la comunidad científica que las auroras boreales se producen cuando una eyección de partículas solares choca en forma de cascada contra la magnetosfera de la Tierra. No obstante, no se observan las mismas características en el caso de Steve.

Aunque es cierto que hay un flujo de partículas solares de menor energía, se sigue sin encontrar evidencia científica a la vitalidad de la luminosidad y llamativo color de este fenómeno.

En el estudio, se ha llegado a concluir que el brillo de esta cinta de luz podría ser consecuencia de un mecanismo fundamentalmente inexplicable en la ionosfera. Asimismo, aún se necesitan diversas investigaciones para ayudar a entender las dinámicas que provocan este efecto óptico. Pero en definitiva, Steve no es una aurora boreal.

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