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La brutal ilusión óptica que engañará a tu cerebro aunque conozcas el truco

13:21 - 28/10/2018
  • Hay un ciclo que se repite de persona a persona cuando se trata de efectos ópticos
  • La ventana de Ames no se trata de un truco de perspectiva, sino de expectativa
Imagen: YouTube / CuriosityShow

Cuando se trata de ilusiones ópticas, hay un ciclo que se repite de persona a persona. Primero, el sujeto ve la ilusión y es engañado por ella. Después, descubre qué causa el efecto visual y, una vez lo sabe, vuelve a revisar la ilusión desde una nueva perspectiva. Sin embargo, esta ventana sigue engañando a nuestro cerebro, incluso después de saber lo que pasa.

La ilusión óptica recibió el nombre de Adelbert Ames, Jr., el científico y psicólogo que inventó el efecto en 1946. Y al contrario de lo que puedas pensar, no se trata de un truco de perspectiva, sino de expectativa. La ventana está hecha de forma que cuando se observa frontalmente, parece una ventana rectangular, pero en realidad es un trapecio.

Esta brutal ilusión óptica se conoce popularmente como "Ventana de Ames" en honor a su creador. Consiste en un curioso efecto visual de una ventana que se mueve en círculos provocando un cambio en la percepción de su tamaño. No obstante, una vez nos damos cuenta de lo que está pasando, sucede algo aún más extraño: ahora se observa un giro de tan solo 180 grados.

A pesar de saber que no está balanceándose y conocer de antemano que es un trapecio y no un rectángulo, es imposible romper la ilusión óptica.

Los intentos de romper la ilusión óptica son en vano

En un clip del antiguo programa australiano The Curiosity Show, Deane Hutton presenta la "Ventana de Ames", mostrando primero la ventana en su estado inicial. Cuando la gira a una velocidad constante en una plataforma, la ventana parece estar cambiando la dirección de su rotación. Aunque sabemos que su movimiento es regular y sin cambios, seguimos percibiendo la ilusión óptica.

Hutton explica que esto sucede porque la ventana de Ames es en realidad un trapezoide. Como nuestros cerebros están acostumbrados a ver ventanas rectangulares, nuestra mente es incapaz de dilucidar correctamente dónde empieza y dónde acaba el sentido de la rotación de la ventana.

Los intentos de Hutton para romper la ilusión óptica son en vano. Todo intento hace que las cosas se perciban aún más extrañas: puede hacer que se vea como si una caja de cerillas girara alrededor de la ventana y no del revés, o como si una regla atravesara de forma inexplicable los cuarterones de la ventana. Definitivamente, es una fascinante ilusión óptica que nos demuestra que no podemos fiarnos de todo lo que vemos.

Comentarios 1

#1
28-10-2018 / 22:52
Sara
Puntuación 7

No he entendido Nada. Y eso que soy ingeniera. Vaya articulito. Aprovecho para maldecir a los sindicatos que han convocado la huelga de renfe, mis padres venían a Madrid a verme y gracias a los "generadores" de empleo no sé como voy a poder ver a ese par de adorables octogenarios.