Buscar

Mentiras que te contaron de pequeño y no deberías seguir creyendo

18/06/2019 - 10:27
  • Llevamos creyendo algunas mentiras durante décadas
  • Conoce algunas de las mentiras que nos contaban de pequeños
  • Los chicles no duran años en el estómago y otras mentiras
Niña enfadada. Imagen: Pixabay

Cuando eres pequeño la gente que te rodea y te cuida generalmente utiliza algunos trucos para intentar evitar que hagas algunas cosas sin su permiso. Cuidar a un niño o a una niña no es fácil y en muchos casos se recurre al engaño para educar. Muchas de esas mentiras se mantienen con el tiempo y es posible que a día aun sigamos creyéndonos algunas de ellas. Es más, es posible que nosotros las estemos transmitiendo a nuestros hijos sin darnos cuenta de que son mentira.

Vamos con algunas de esas cosas que nos han enseñado cuando éramos pequeños y, en realidad, no son totalmente ciertas. Seguro que hay algunos ejemplos que os sorprenderán:

Los chicles duran años en el estómago

Es cierto que no es recomendable tragarse un chicle y, por lo tanto, nuestros padres evitaban que lo hiciéramos diciendo que estarían años en nuestro estómago, pegado a las paredes del conducto digestivo. Efectivamente el chicle se digiere peor que otros alimentos, pero estará fuera de nuestro cuerpo en un máximo de siete días.

Tienes que hacer la digestión para nadar

Cuando estás en la playa o en la piscina es habitual que, tras comer o merendar, padres y abuelos eviten que los pequeños se metan en el agua hasta que pasen una o dos horas. Supuestamente es malo meterse en el agua para hacer la digestión, pero varios estudios han probado que no hay ninguna base científica que respalde esta información.

El mapa de los gustos de la lengua

¿Recuerdas esos mapas de la lengua de los libros de primaria? Esos que nos decían que las papilas gustativas que detectan el dulce estaban en la punta de la lengua y el sabor amargo estaba al fondo. ¿A caso no detectas las cosas saladas con la punta de la lengua? Resulta que son todos falsos, ya que cada papila gustativa tiene receptores de todos los sabores, si bien uno es dominante en cada una. Este mapa falso es una interpretación errónea de un documento de 1901 del científico David Hänig, que descubrió zonas más sensibles en la boca para cada sabor, pero las diferencias son mínimas.

El azúcar te vuelve hiperactivo

Este es el típico cuento de la abuela, una de muchas cosas que nos dicen y que no son ciertas para evitar que comamos dulces a todas horas. Varios estudios ya han demostrado que el comportamiento de los niños no cambia aunque hayan tomado alimentos con azúcar. Sí cambia la percepción de los padres con respecto al comportamiento de los más pequeños, pero lo cierto es que se trata de una sensación infundada.

Comentarios 0